Nunca llueva a gusto de los pobres

También somos capaces de admitir que nunca llueva a gusto de todos. Pero en este caso es lógico suponer que por otros motivos. Siempre unos tenemos que sujetar los paraguas por obligación y otros se dedican a disimular.

Nota.: La viñeta es del genial El Roto

La justicia y quien debe traerla

La justicia no vendrá desde los culpables

Los tablets y la educación escolar

Muchas escuelas se creen modernas porque enseñan a través de tablets, pero cualquier maestro que pueda ser reemplazado por un ordenador…, merece que lo sea.

David Thornburg - Consultor educativo de EEUU

La revolución fría del paso a un lado

"Cada individuo tiene en su mano producir en sí mismo una suerte de revolución fría, situándose por un instante al margen del flujo informativo-publicitario. Es muy fácil de hacer; incluso nunca fue tan simple como hoy adoptar, en relación al mundo, una posición estética: basta con dar un paso a un lado".

Michel Houellebecq
- Escritor y director de cine francés

Niños de probeta y de garrafón

El Perich más lúcido lo dijo en el año 1974. Hasta para nacer hay que ser rico. Al menos de entrada. Y al menos, si nos fabrican por métodos inducidos.  Pero no pasa nada, a veces los de garrafa son tan bueno como los de etiqueta negra.

Nunca una bufanda sirvió para tapar las vergüenzas

La imagen del día es la de la prepotencia de Rodrigo Rato en sus respuestas al Congreso por sus trabajos económicos en Bankia. No quiero entrar a si parece culpable o inocente, lo dirán otros, entro en la forma y las formas, en los tonos y las prepotencias de quien está contra la pared y se cree que no debe respeto a los que nos representan a todos los españoles.

Estas formas de comportamiento son las típicas de estos años, las que nos están llevando al caos social, aunque creamos que no se nota. Un caos como el que sufría el propio Ratio con su bufanda, elegante y enorme, que se le apoderaba, que no lograba dominar.

Si todos nos envolvemos en las telas de los cónsules romanos, para estar dentro escondidos, nos vamos a hundir en la miseria de la palabra manipulada. Eso que ahora llamamos posverdad. 


En mi pueblo se decía “Quien más fuerte chifle, capador”. No el mejor ni el más sabio. El que más ruido meta.

Roncar te puede salvar la vida. No lo olvides

Durante muchos años escuchábamos noticias de niños atrapados en tuberías estrechas o de asnos que caían al barranco y quedaban patas arriba…, pero sucedían muy lejos de nosotros, siempre en Siberia o China. 

Esta semana un español se despierta cuando le iban a realizar la autopsia, y esto nos sucede cerca de casa. Para un chino será una noticia de Galicia que le sonará a una parte de Zambia o de Senegal, cerca de Chile. Como nos sucedía a nosotros con Guangxi que no sabíamos nunca donde estaba.

No sé si es la globalización o los efectos de la Unión Europea, pero ya van sucediendo en casa cosas que antes solo sucedía muy lejos. Y tampoco sé si eso es bueno o malo. Yo creo que es para despistar. Mientras pensamos en la suerte del cataléptico gallego, no pensamos en que estamos sin gobierno eficaz.

Pero hay que ir más allá. Hay que pensar en el médico que con su bisturí iba a perforar el pecho del muerto que roncaba. Jodo, por muy preparado que estuviera. Sobre todo porque si leemos la noticia veremos que la certificación de su muerte la habían realizado tres médicos distintos en diferentes lugares. Algunos con 30 años certificando muertes. A veces roncar sirve para seguir vivo.



Son tiempos raros y líquidos. Es lo que hay

No hay que quejarse mucho de los pocos lectores del blog, hay que ser consecuentes con el momento en que vivimos. Mientras las revistas Tiempo e Interviú tienen que cerrar, hoy nos dicen que la película sobre la vida de Bernabeu que se presentó en el campo del Real Madrid con la presencia de famosas figuras madridistas solo la han visto 491 espectadores. No sabemos qué costó hacerla, pero la recaudación en taquilla ha sido de 3.193 euros con IVA.

Yo tengo una tienda de textos, regalo entradas de blog, pero necesito clientes y eso es lo más importante de cualquier empresa. Sin clientes no existe servicio ni empresa. 

Los que hemos montado empresas “de verdad” sabemos lo duro y complicado que es soportar esos primeros meses donde hay muchos espacios vacíos de clientes, de sentido, pero llenos de dudas y de temores. Solo sirve hacerlo bien, y muchas veces ni eso, pues depende de lo que vendes, de la competencia y del momento o lugar elegido.

Hoy montar la mejor revista o periódico en papel sería un fracaso. Incluso con los mejores periodistas y las redacciones más eficaces. El cliente está en “otra vida”, en otra fase, y ya no compra algo que aunque sea muy bueno, no le interesa.

¿Y porqué no le interesa? Pues esa es otra. No siempre se sabe. O si se supiera antes, no existirían los fracasos. Los días tienen 24 horas que vamos llenando “de cosas” y no hay espacio para más. 

Nos interesa mucho más el chiste del cuñado, el pene del whatsapp o el mono que se huele el culo y se desmaya, que el artículo de opinión de un periodista reconocido. Cambiar eso, hoy, nos parece misión imposible.